jueves, 12 de abril de 2012

Calaveras a Estribor ~Capítulo 8: El oculto acontecimiento

Quimera y Saphiro pasearon por la costa de Tortuga hasta llegar a un barranco alejado de todo rastro humano.
Cuando se percató de que nadie estaba escuchando, el capitán saco un mapa raído y desgastado de uno de los bolsillos de su pantalón.

-¿Qué es? - preguntó Saphiro

-Esto es el mapa del Tesoro del legendario navío inglés Columbia, un barco que perteneció a un pirata que fue perseguido tanto por la Corona Inglesa como la Española. Se dice que su barco está enterrado en algún lugar cerca de las Indias Coloniales al otro lado de las Américas...y en dicho barco hay un tesoro inestimable que volvería loco a cualquier vanidoso marqués.
-¿Dónde lo has conseguido, y por qué me muestras algo tan importante? - Saphiro estaba extrañada de que la alejara del lugar para hablar de dicho asunto, seguramente nadie lo sabía.
-La verdad es que...-se guardó el antiguo mapa y continuó- quiero abandonar esta vida y comenzar otra, después de vender las especias sustraídas en Sevilla podré despedirme de la tripulación e iré en busca del tesoro...-inspiró suavemente y buscando las palabras adecuadas comentó: -Me gustaría que tú formarás parte de la expedición y empezaramos una vida..los dos juntos.

Un viento cálido envolvió a Saphiro. Ella,receptora, le devolvió el abrazo y contestó al capitán: -Será una aventura que estoy dispuesta a recorrer junto a ti, capitán.
Nadie más hablo, sólo los gestos, caricias y besos continuaron su particular canción. Lazos que se unieron, y que olvidaron la nostalgia, soledad y tristeza. Ya no existía nada más, sólo dos personas fusionadas en un sólo pálpito incesante y alocado.

No lejos de la escena, una sombra se fue alejando del lugar, lo había oído todo...y era lo que estaba esperando.

Dos días pasaron en la isla de Tortuga, y el Laponte ya lucía en todo su esplendor. El trabajo de Nico era brillante, y Quimera se encargó de recompensarlo adecuadamente.

El capitán subió al barco e inició los preparativos para navegar hasta reunirse con el mercante que compraría le mercancía robada. La tripulación acató la orden, aunque antes un acto del capitán les revolvió el estómago cargado de alcohol.

La joven que mató a uno de ellos había subido al barco con él.

Un montón de comentarios como el típico "es de mala fortuna llevar a una mujer a bordo" fueron acallados en el momento que Quimera habló.
-Preparadlo todo, nos vamos ya.

El Laponte volvía a la mar.

3 comentarios:

  1. Jooo que potito!! :__D Para que digas que no sabes escribir.... Quiero el siguiente :3

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  2. OHHHHH!!! Qué bonita historia de loveeee~~ Sigue, sigue, SIGUE!!

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  3. La verdad que creo que me ha quedado muy sosa la parte romántica xDD

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